viernes, 21 de enero de 2011

Nº 077

Sus ojos me sumergen en un mundo donde las palabras sobran, donde los significados cambian y donde el tiempo se detiene...
Su boca me invita a recorrerla, me seduce con tiernas y apasionadas palabras... Palabras sin sentido para todo aquel ajeno al suceso...
Su cuerpo es el templo mas sagrado que he recorrido... Cada curva, cada imperfección se mezclan con su aroma formando un elixir donde la pasión y desnudez de dos cuerpos se fusionan en uno solo deteniendo por completo el paso del tiempo...
En ese instante eterno, recorro con mis manos cada parte de su cuerpo, besando cada rincón sagrado de su existencia física, para luego conectarme con su alma y fusionar ambos mundos...
Luego... Cada parte del universo vuelve al equilibrio, mientras cada uno vuelve en si... Los aromas vuelven a cobrar importancia entremezclados con los sonidos danzantes del lugar...


Apasionada poesía inspirada por la lluviosa noche que acontece.
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